Bienvenido a APEA

La Asociación Vasca de Antropología Ankulegi y el Departamento de Filosofía de los Valores y Antropología Social de la Universidad del País Vasco (EHU-UPV) organizan la XVI Jornada de Antropología Ankulegi el 15 de marzo de 2013 (viernes) en el Museo de San Telmo de Donostia-San Sebastián.


Ankulegi propone tratar, por primera vez en este foro, el tema de la violencia, una cuestión que en sus diversas adjetivaciones –fundacional, estructural, simbólica, política, moral, de género, cotidiana…– ha atravesado los grandes ejes de la antropología y sigue siendo hoy uno de sus grandes temas de análisis. Creemos que acercar a Donostia las etnografías y debates teóricos en torno a esta cuestión nos ayudará a pensar de una manera original los distintos escenarios contemporáneos, tanto locales como internacionales, en los que la violencia emerge o persiste.

La antropología ha abordado la violencia desde diferentes perspectivas, poniendo de manifiesto cómo su definición varía según las sociedades y los contextos. Desde los estudios micro hasta las teorías generales de las grandes escuelas, la forma en que individuos y comunidades ejercen, sufren e intentan dar sentido a los distintos procesos y escenarios de violencia ha sido un motivo constante de investigación y debate en nuestra disciplina. En las últimas décadas, destacan los trabajos en torno a la violencia fundacional de la modernidad, las guerras y los conflictos violentos –sean étnicos, políticos y/o religiosos–, así como los análisis sobre las diversas formas de violencia, incluyendo la violencia simbólica, sin olvidar los rituales y las representaciones a las que da lugar. Más recientemente, el enfoque se orienta hacia las masacres masivas, la reparación de las víctimas y los contextos de representación de su experiencia traumática, al tiempo que se amplían las etnografías sobre procesos de transición y memoria en países que sufrieron dictaduras o enfrentamientos entre grupos civiles armados y el Estado. En nuestro contexto más cercano, destacan los estudios sobre la guerra civil española y el actual proceso de pacificación en el contexto vasco.


La oralidad, como señala Dolores Abascal, constituye una capacidad comunicativa que configura modos de percibir, de pensar y, por supuesto, de expresar el mundo. Estamos, sin duda, ante un concepto problemático porque el término se usa con sentidos distintos en disciplinas distintas, y así, aunque tiene el significado de todo lo que es hablado, también presenta, en la distinción con la tradición escrita, otro significado que es puramente residual: todo lo que una cultura escrita deja atrás, todo lo que se comunica, sea o no verbalmente, en tanto no está escrito. 

Se trata, en cualquier caso, de un constructo fuertemente vinculado a todas las dimensiones de lo humano, tanto a procesos cognitivos, individuales, como a procesos físicos y sociales, por lo que se presenta como un concepto poliédrico, de múltiples caras y también de múltiples aristas, difícil de definir y falto de estudios que ayuden a comprenderlo.



El interés por las múltiples facetas de la oralidad que comparten algunos grupos de investigadores de España y América ha dado lugar recientemente a la creación de la Red Iberoamericana de Estudios sobre la Oralidad, que ha identificado, en principio, cuatro ámbitos o dimensiones principales para avanzar en estos estudios –a) la antropológica y sociocultural, b) la literaria, c) la retórica, lingüística y discursiva y, d) la educativa– y que celebró su primer encuentro en 2011 en Bogotá (Colombia).


La Fundación Asmoz ha apreciado y valorado la demanda social existente en torno a la necesidad de adquisición de unas herramientas formativas prácticas que les permitan al alumnado y al público en general, profundizar en lo referente a la investigación biográfico-narrativa.

Contamos con la experiencia de haber realizado anteriormente otros cuatro cursos on linerelativos a este temática, que han tenido muy buena aceptación en el alumnado (quienes han demandado una mayor aplicabilidad en las investigaciones de la metodología). Los buenos resultados de los programas anteriores en la aplicación metodológica a los campos de la Antropología, Historia y Sociología, nos lleva a mantenernos en esta línea aplicando los relatos orales a los marcos teóricos de estas disciplinas; incidiendo en las estrategias de la recogida de información con ejercicios prácticos a realizar por el alumnado.


Por ello, hemos decidido ofertar el curso HISTORIAS DE VIDA: SU APLICACIÓN EN LAS CIENCIAS SOCIALES, que proporciona un enfoque propio, superando la mera metodología para adentrarse en un estudio sustantivo o material sugerente y riguroso. El programa se desarrollará íntegramente de forma on line, de manera que cualquier persona interesada en la materia y con conectividad pueda acceder al mismo.


Tras más de treinta años de actividad investigadora y académica, las antropólogas y los antropólogos de Tarragona, agrupados en el Institut Tarragonès d'Antropologia, acogeremos el XIII Congreso de Antropología de la FAAEE.

La antropología española empezó su andadura en los años 70, en grandes centros urbanos como Barcelona, Madrid y Sevilla. En estos núcleos fueron creciendo pequeños grupos de profesionales que iban a seguir la senda marcada, de una parte, por algunos antropólogos europeos y norteamericanos que hicieron trabajo de campo en un país, entonces periférico, y que les resultaba exótico; y, de otra parte, por una tradición modesta de etnógrafos locales y algunos profesionales que pudieron formarse en el extranjero. 


A partir de aquí, la antropología española, sin la posibilidad de desarrollarse en un contexto colonial, se constituyó básicamente como una antropología "hecha en casa", dando lugar a una forma de crecimiento epistemológico, ontológico y metodológico que nos ha singularizado e identificado y que, a pesar de haber realizado aportaciones académicas de primer orden, durante muchos años ha sido considerada por los centros de producción antropológica internacionales como una antropología inevitablemente periférica y poco respetuosa con uno de los grandes símbolos del conocimiento antropológico: la mirada lejana.



El Consejo de Gobierno ha declarado Bien de Interés Cultural Inmaterial la cultura de las navatas, vinculada al transporte fluvial de la madera en Aragón. El Ejecutivo reconoce y protege de esta forma una actividad tradicional que constituye parte esencial del patrimonio etnológico aragonés, que sigue viva mediante la celebración anual de descensos de navatas. 

Aragón cuenta a partir de este momento con tres bienes de interés cultural inmaterial declarados: la trashumancia, la Contradanza de Cetina y la cultura del transporte fluvial de madera. El Departamento de Educación, Universidad, Cultura y Deporte inició el expediente el pasado mes de julio, sin que se hayan presentado alegaciones. 

Dentro del esfuerzo de protección y promoción, la Dirección General de Patrimonio Cultural se ha adherido además al proyecto de candidatura de la cultura del transporte fluvial de la madera para que sea incluida en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Se trata de una candidatura compartida con Navarra, Cataluña y Castilla La Mancha. 

Históricamente en Aragón los 'navateros' han transportado la madera de los bosques del Pirineo por el cauce de los ríos hastaTortosa o Xerta. Aprovechaban el deshielo para llevar los troncos unidos en plataformas --las llamadas navatas-- hasta el Ebro y a través de él hasta la desembocadura. 

Las rutas fluviales de la madera han sido la del río Aragón, desdeAnsó a través de los ríos Veral, Hecho y Aragón Subordán, la del ríoGállego, desde Murillo y Santolaria, y la del Cinca, desde Laspuña yEscalona. 

Las navatas se formaban entrelazando los maderos con ramas de sarga trenzada y estaban compuestas por hasta tres tramos que se enlazaban y que los navateros conducían río abajo con la ayuda de remos. 

Las últimas navatas llegaron a Tortosa en 1949. No fue hasta los años 80 cuando en el Sobrarbe se comenzó a recuperar esta actividad y a organizar descensos por el Cinca, entre Laspuña y Ainsa, que se han ido extendiendo a otros ríos.

Fotogradía: Rafael Gobantes.
Fuente y Más Información: Heraldo de Aragón.
top