La antropología se ha enfrentado desde sus orígenes al reto de resolver nuevos problemas humanos. La diversidad cultural, ya sea a través de la geografía del planeta o a lo largo de la historia de la humanidad, nunca ha dejado de estimular a los especialistas para encontrar nuevos medio de ayudar. Ha utilizado métodos que a pesar de mantener un denominador común en sus orígenes también han sufrido una adaptación selectiva con el paso de los años. Precisamente en esta línea de actuación ofrecemos algunos de los artículos de este primer volumen del año 2012.
El primer texto nos llega a raíz de un amplio proyecto llevado a cabo por el Laboratorio de Etnoecología de l‘Institut de Ciència i Tecnologia Ambientals, en la Universidad Autónoma de Barcelona. A través de un tota de cinco intervenciones llevadas a cabo en África, Asia, Latinoamérica y Europa, sus autores nos describen algunos de los más interesantes problemas que se plantean en comunidades locales en diversas partes del mundo. El texto nos ofrece las experiencias de etnoecología aplicada, una disciplina centrada en el estudio de los sistemas culturales locales y su interacción con el medio ambiente.
En una línea cercana a la mencionada en el primer artículo, aunque con distinto tratamiento teórico y aplicado, Alfredo Macías Vázquez y Gonzalo Saavedra Gallo nos remiten un texto que revisa las dinámicas de desarrollo endógeno en dos localidades de la costa sur-austral de Chile.
El artículo reta al investigador en antropología a replantearse, o al menos dudar, de muchas suposiciones tradicionales sobre las reacciones de las comunidades locales frente a la corriente globalizadora. ¿Hay algo más aparte de una mera reacción frente a lo exógeno que trate de minimizar aspectos tales como los riesgos socio ambientales que lleva consigo la globalización? ¿Cuáles son las dinámicas económicas que tienen lugar a nivel territorial? ¿Es posible, por el contrario, innovar desde la tradición?











